AKESHA


Hace muchos, muchos años... así comienzan algunos cuentos...pero es que para mí, el haberme convertido en una Najmarabic es un bonito cuento que deseo nunca tenga final.
Acababa yo de volver de un viaje a Egipto, hará como unos diez años, donde fui a ver varios espectáculos de danza del vientre, haciendo incluso algunos pinitos cuando las bellas bailarinas sacaban a gente del público. A los pocos días de venir a Málaga, comencé a buscar clases de aquel baile que tanto me había gustado. Hasta esa fecha yo era bailaora de flamenco, pero sentía que esta nueva disciplina me llamaba.
Comencé mis clases Málaga,en el local de una Organización Humanitaria (OSAH)
Allí conocí a Maribel, a Eva, a Miriam, a Patri... a muchas que aún siguen en la brecha, y que son mis mejores amigas. Empecé a hacer mis primeros pinitos bailando en público, y la magia de los aplausos me iba llenando cada vez más. Participé en talleres  con maestros como Paola Ziliotto,  Mohammed Tolba, Shadia, Serta, Ney, Shabanna o Ania Gallardo, mi actual maestra.
Después, trasladamos las  clases a DFlow Newdance, una fantástica escuela de danza y teatro de Málaga. El grupo fue aumentando, y comencé a sentirme una Najmarabic en toda regla. Mejoró mi espalda, aumentó mi autoestima y mi seguridad en mí misma a la vez que el veneno de la danza  se metía en mis venas.
Fue entonces cuando el grupo se consolidó, y comenzamos a participar en un montón de Galas y eventos (Galas Najmarabic, Bella Jarifa en Cártama, Málaga Baila, Teatro Alameda, Caja Blanca, ESAD, Conservatorio superior Manuel Carra, Hispa Maroc, MIMA, Fiestas de Comares, de Canillas de Aceituno, Luna Mora de Guaro, Feria de Churriana, CAbalgata Histórica, Málaga Romana, Alcazaba de Málaga...  en fin, seguro que me dejo muchos atrás...).
 Decidimos crear la Asociación de Mujeres Najmarabic, de Málaga. Después de mucho papeleo (pero mucho...), lo conseguimos.
Han sido muy duros los principios  y mucha gente se ha quedado en el camino. Pero superados todos los obstáculos, ya nos hemos consolidado como Asociación en toda regla.
Ahora somos  un grupo de mujeres que disfrutamos bailando, no somos bailarinas profesionales, no vivimos de  ésto, a pesar de que algunas llevamos más de 10 años bailando. Cada una tiene sus trabajos y sus obligaciones, yo soy madre, esposa,maestra de Educación Especial y estudiosa de la Egiptología. Pero bailamos porque nos gusta, eso es todo.
Nuestros lazos de amistad son tan grandes que nos sentimos hermanadas. Para mí, ser una Najmarabic no es simplemente bailar, es, además, una filosofía de vida, donde mezclamos amor y purpurina.
Y colorín colorado.....ésto es sólo el principio... Najmarabic, siempre.



1 comentario:

Anónimo dijo...

El lado sensual de Najmarabic, Akesha. Una gran bailarina.